Ganadores y perdidos
![]() |
| Dr. Roberto Núñez |
Miguel
Vargas Maldonado por su parte, tras este acontecimiento se destacó por una
corriente dominante de liderazgo cimentado en la organización, renovación y
rescate de su partido, un liderazgo de nuevas esperanzas y visiones políticas
encaminadas a ideales de carácter democráticos.
Su nueva visión buscó fortalecer las negociaciones y difuminar las diferencias que presentaba el PRD en aquel entonces. De esta manera se caracterizó por finalmente ser la cara de una verdadera oposición constructiva con propuestas no vanas y soluciones reales a los problemas a los que aún se enfrenta el país en general.
La figura de Miguel Vargas Maldonado representó
el líder no solo de los comités perredeistas sino también de mujeres y jóvenes
con una visión distinta de unificación y poder, creando un nuevo liderazgo que
lo convirtió en la cabeza del PRD, principal opositor del PLD pero que aun así
no logró compenetrarse con el pueblo ni llegar a ser presidente de la
República.
Como
nada dura para siempre, Hipólito Mejía fue escogido nuevamente como el
Candidato Presidencial por el PRD, decisión asumida por Vargas Maldonado de
manera pacífica y patriótica a pesar de estar en desacuerdo y no haber mostrado
apoyo a la misma, lo cual no fue una decisión inteligente desde el punto de
vista estratégico en la política y que parcialmente marcó la historia del PRD
en un antes y un después, que claramente dividió internamente el partido en dos
y que evidenció conflictos venideros que hasta el día de hoy causan revuelo y
que podemos identificar como uno de los primordiales obstáculos en las pasadas
elecciones electorales en las que el PRD fue derrotado por el PLD.
¿Estadistas o simple políticos?
La derrota perredeísta, esperada por muchos y sufrida por muchos otros, debilitó el liderazgo de Vargas Maldonado como presidente de su partido mientras que por el otro lado fortaleció a Hipólito Mejía, quien durante todo ese proceso se mostró capaz de movilizar y dirigir grandes masasde jóvenes, mujeres y movimientos de apoyo y cuyo comportamiento ha evolucionado, mostrando un manejo excelente de los ataques en su contra por parte de la prensa y los poderes del estado y cuyos trabajos realizados desde 2004 hasta hoy han aumentado la popularidad del partido blanco en un 13.3% y lo que les hace falta es claridad y restructuración de sus planteamientos social-demócratas.
Ahora
bien, tanto Hipólito Mejía como Miguel Vargas Maldonado han mostrado sus
destrezas, aptitudes y fortalezas pero también sus debilidades y flaquezas.
Ambos tienen cualidades que nos permiten clasificarlos como malos o buenos
políticos, pero dentro del renglón de “buenos políticos”, ¿podríamos llamarlos
estadistas?
Un
estadista es una persona capaz de superar las adversidades y atender el justo
reclamo social, es un líder político con marcada capacidad de liderazgo y
reconocimiento de sus limitaciones, creación perenne, clara visión presente y
futurística e incapaz de someterse a coyunturas y motines en contra de la razón
y la ley. Un estadista puede conducir a su pueblo y difícilmente cuente con el beneplácito de
mediocres.
Analizando
el caso del ex presidente Hipólito Mejía, este se caracterizó por sus reacciones
y actitudes que no se corresponden con las de una personalidad política
respetable, tal como el hablar sin antes pensar o menospreciar e insultara
otros, comportamientos que le restaron la confianza del pueblo. Mejía, como la
personalidad que es, debe pensar antes de actuar, y aprender, al igual que
muchos otros políticos, a priorizar al pueblo y gobernar para ellos antes que para
beneficio propio. La crisis interna del PRD y la actitud divisora que tomó
ante ésta al divulgar información personal de su compañero de partido Miguel
Vargas, evidencian incapacidad de unificación y humildad, incapacidad de
decencia e incapacidad de mantener la cordura ante determinadas circunstancias.
![]() |
| Mitín PRD |
Por
otro lado posee gran agilidad para movilizar masas con su personalidad
carismática y divertida y para llegar a la gente de manera simple. Presentó un
plan de gobierno descrito como “integral y aterrizado a la realidad dominicana”
y aunque ocasionalmente actúe correctamente, su temperamento y carácter son
inestables.
Volteando
la moneda y aterrizando en Miguel Vargas, a su debido tiempo presentó su plan
de gobierno que básicamente recae sobre los mismos problemas que pretenden
solucionar los demás candidatos, estamos conscientes que por igual tiene la
capacidad de movilizar masas y mantener la postura pero desconocemos su
capacidad para gobernar todo un país ya que no logró llegar a la presidencia en
el 2008. Así mismo, tampoco ha tenido la habilidad para controlar la situación
interna del partido, aportar soluciones viables o llegar a un acuerdo con los
demás miembros del partido para una futura restructuración.
Origen de la crisis
La situación de crisis actual que está viviendo el PRD, las diputas, los conflictos y diferencias, tienen su origen o raíz en la Reforma Constitucionalde 2003 durante el gobierno de Hipólito Mejía, cuando se vulneraron los principios anti releccionistas que prevalecieron por mas de 40 años.
“Ese fue el punto de partida que utilizó el PRD para
desligarse de los sectores liberales e intelectualesen
una acción cuyo único objetivo era que el presidente de turno
volviera a presentarse como candidato presidencial, un hecho sin precedentes.
Ninguno de los presidentes que hasta ese momento había tenido nuestro partido
lo había intentado, incluso en casos en que pudieron hacerlo legalmente.Al mostrarse en
desacuerdo con la decisión tomada, se puede asumir que a partir de ese momento
el PRD no solamente perdía su esencia democrática, anti-releccionista, sino que
a la vez producía un estancamiento en el desarrollo de los liderazgos de relevo
que venía avanzando a lo interno del partido”.
Este nuevo grupo fortaleció el partido recurriendo a recursos propios y a pesar de intentar renovar su imagen descarrilada, el camino fue cuesta arriba porque se enfrentaron con una campaña publicitaria que se encargó de mantener vigente el recuerdo de la crisis de 2003 y sus consecuencias. Pero superando los obstáculos, lograron resultados favorables a su favor logrando posicionar al Partido Revolucionario Dominicana con un 41% de popularidad para mayo de 2008, muy por encima del 14% que poseían al momento de inicio.
![]() |
| Dr. Giovanni Fortuna |
Ganadores o perdidos
Desde
un punto de vista, el hecho de que existan “ganadores y perdidos” dentro de un
mismo partido, podemos traducirlo en tragedia. Los partidos políticos tienen la
misión de encaminar la nación hacia el avance y desarrollo, pero qué podemos
realmente esperar de personas que en vez de tratar el problema y trabajar por
soluciones justas, parecen estar cada vez más enfocados en reforzar los
aspectos negativos y equivocaciones de sus “contrincantes”.
La rivalidad entre los principales líderes
perredeístas, Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía, solo se agrava con el
paso de los días y aparentemente todos están a la espera de una fricción
interna del partido en vez de una restructuración, que es lo más recomendable
por politólogos y expertos en el área.Con esta venidera división,
existirán por obligación los “ganadores” y los “perdedores”. Por un lado,
existe la conciencia de que Vargas ha perdido popularidad, se ha distanciado
paulatinamente de su partido y eventualmente será reemplazado dentro del
partido, a pesar de que contaba con la confianza de un gran porcentaje perredeísta
que lo sustentaba y que presentó también un plan de gobierno que con un poco
más de viabilidad hubiese sido tomado en cuenta.
Sin embargo, cabe resaltar que Mejía ya posee la experiencia gubernativa que al él le falta, por lo tanto, tiene un poco de ventaja.Por el otro lado, contrario a lo que muchos pensarán, creemos también que los que se inclinan por Mejía, serán los perdedores a largo plazo, evidenciando su falta de carácter, rectitud, madurez, democracia. La manera en que han enfrentando a Miguel Vargas siendo el presidente del partido, ignorando su poder y posición, imponiéndoseles, intentando arrebatar su puesto medalaganariamente, menospreciando su figura y culpándolo de traidor bajo la luz pública pone de manifiesto una actitud mediocre, mientras que Vargas ha sido paciente y ha demostrado cordura y sentido de la razón.
Contribuyentes:
2009.1101 Nicole Sánchez
2009.1246 Lisbeth Ortega
2010.0214 Yisel Rodríguez
2010.0297 Ambar Peña
2010.1126 Ericka Hernández
![]() |
| Dr. Roberto Núñez |
Contribuyentes:
2009.1101 Nicole Sánchez
2009.1246 Lisbeth Ortega
2010.0214 Yisel Rodríguez
2010.0297 Ambar Peña
2010.1126 Ericka Hernández







No hay comentarios:
Publicar un comentario